zombis

Tanta gente y tanta gente y poca opción. Tanta idea de que tenemos que ser alguien en la vida cuando hay 6.000 millones de alguienes enfrente de nosotros. La presión social (y económica) por tener éxito es bastante asfixiante. Tiempo y dinero intercambiables (aunque siempre en calidades diferentes). En algunas ocasiones te cruzas con gente que no pertenece a tu círculo de amistades elegidas. El repartidor de periódicos, el obrero de la construcción, la mercera de la esquina, tu tía la de lejos… y te das cuenta de que el sistema funciona. Tanto para mí como para otros, pero no en una búsqueda del bien general sino en un deseo de mantener el asiento caliente. El mío y el de los míos. Para ese calorcito, miles (millones) de zombis deambulan dormidos por los transportes públicos, pagando hipotecas, hablando del peinado de la famosa de turno, de cómo la del tercero se acuesta con otro, de cómo está el mundo y de qué penita los niños negros y cómo puede ser posible lo de Guantánamo. Bueno, el fin de semana iremos de manifestación y limpiaremos nuestras conciencias (o mejor apadrinaremos un niño –o mejor me hago socio de una ONG–).

No, no me hagan sentir culpable de la situación mundial. Mi granito de arena es una farsa contra sus montañas de basura. El reciclaje de nuestras casas da risa frente a la contaminación de cualquier señor con maletín y puro. No soy culpable por echar el plástico en el sitio de lo orgánico. Soy culpable, somos culpables de no haber conseguido una responsabilidad política, social o humana en nuestros dirigentes. Somos culpables de que la publicidad sea la primera arma de poder, y de el ansía de poder del hombre. El afán, el afán… pero ahora parece ya demasiado tarde… El mundo capitalista empieza a implosionar y mientras tanto sólo se preocupan de mantener el asiento a una buena temperatura. Los muertos (en vida muchos de ellos) ya huelen por todo el planeta. Hasta yo huelo a muerto. Por eso no, no me hagan sentir culpable.

P.D. Necesito un lugar alejado del mundo, donde no llegue la peste.